Sangre, sudor y lágrimas
Cuando todo parecía estar perdido, cuando el Renault de Alonso no daba para más y cuando luchar por entrar en la Q3 era toda una odisea, la magia de Fernando Alonso, esa magia que sólo unos pocos poseen obró el milagro. El escenario, el mejor posible, la afición, la más grande del mundo y el piloto, el más rápido.
Sólo el motor del R-28 pudo detener al asturiano en la pista, sólo la mala suerte acabó sacando a Fernando del asiento de su coche en la vuelta 34 el domingo pasado, sólo la mala fortuna impidió que Fernando Alonso levantara cabeza después de todo lo que está teniendo que sufrir.
Amigos míos, lo que Fernando Alonso nos está regalando este año es digno de aplaudir. Con ese coche, con la competitividad que existe y con todas las barreras que Alonso está teniendo que superar, nosotros, sus aficionados, debemos reconocerle el gran trabajo, esfuerzo y dedicación que él esta poniendo para que cada gran premio disfrutemos de uno de los mayores espectáculos deportivos del panorama mundial.
El gran circo de la fórmula 1, este año más circo que nunca, tiene entre sus filas al asturiano más rápido y trabajador del mundo. Desde este blog quiero dedicar a Fernando Alonso este texto de apoyo, para que vea que junto a toda la afición española, las penas, los problemas y todas las dificultades se superan mucho mejor.